Thursday, July 06, 2006

La Educación en Cuba.



“Como la educación es el instrumento por excelencia en la búsqueda de la igualdad, el bienestar y la justicia social, se puede comprender mejor por que califico de revolución profunda lo que hoy, en busca de objetivos más altos, tiene lugar con la educación en Cuba: la transformación total de la propia sociedad, uno de cuyos frutos será la cultura general integral, que debe alcanzar a todos los ciudadanos.
Fidel Castro Ruz
El comienzo tampoco fue nada fácil para la educación, que a mi entender es cimiento de la cultura; solo imaginarse que el 30 por ciento de las personas con edad suficiente que no sabían leer ni escribir y un 60 por ciento de analfabetos funcionales, si se toman en cuenta los jóvenes y adultos desprovistos de conocimientos y cultura que no rebasaban el tercero o cuarto grado de una enseñanza primaria sumamente deficiente.

En 1953 la Isla tenía apenas 6,5 millones de habitantes, la situación era la siguiente:

· Más de medio millón de niños sin escuelas.
· Más de un millón de analfabetos.
· Una enseñanza media y superior que estaba reservada para una minoría, solamente en grandes núcleos de población urbana.
· 10 000 maestros sin trabajo
· Alrededor de 550 000 niños de 6 a 14 años que no asistían a la escuela, casi la mitad del total, de acuerdo al censo efectuado en 1953.
· El 23.6% de la población mayor de 10 años era analfabeta.
· La población mayor de 15 años presentaba un nivel educativo promedio inferior a tercer grado.

La primera medida revolucionaria fue la generalización de la educación primaria, se abrieron en un solo día 10 000 nuevas aulas; la escolarización ese año se elevo a más del 90% en las edades de 6 a 12 años. La elevada matricula obligó a construir un numero considerable de escuelas, adaptar edificios y grandes residencias abandonadas por las clases privilegiadas cuando huyeron a EE.UU. Al igual que el Cuartel Columbia –hoy Ciudad Libertad-, 69 cuarteles fueron convertidos en escuelas, incluyendo al Cuartel Moncada.

La concepción general desde el triunfo revolucionario para la erradicación del analfabetismo se basó en el desarrollo de 3 preceptos fundamentales:

Escolarización de toda la población infantil.
Campaña nacional de Alfabetización.
Posalfabetización.

En la Educación Preescolar existían 1 119 círculos infantiles funcionando en el 2002, además de los niños atendidos en las vías no formales, a través del programa Educa a tu hijo.

Existen datos muy elocuentes de los que ha significado el sistema educacional cubano:

· Disponemos de más de 800 mil graduados universitarios.
· De cada 15 ciudadanos 1 posee titulo universitario.
· Uno de cada siete trabajadores es graduado universitario.
· De cada 8 ciudadanos, uno tiene nivel de técnico medio.

Si mucho se ha avanzado en más de cuatro décadas de revolución, todo cuanto hoy esta proyectado y puesto en práctica significará un cambio radical, apreciable en unos 10 años. Los niveles que adquirirán los maestros y la preparación que lograran los educandos superará lo logrado por cualquier país del mundo, y como es propio del proceso revolucionario cubano tiene el sello solidario, altruista, internacionalista nacido de una sociedad formadora de altos valores y una ética humanista que la distingue.

No existían los maestros suficientes para educar a millones de niños y adolescentes, hubo que formarlos. Tampoco había profesores ni escuelas para ellos cuando esa gran masa llegara a sexto o noveno grado. Hubo que combinar las tareas de un grupo de vanguardia, como estudiantes de Pedagogía con décimo grado aprobado y a la vez profesores de secundaria básica, y más tarde hacer lo mismo en los centros de enseñanza media superior, con doce grado aprobado.

No existían además círculos infantiles, ni escuelas especiales, ni escuelas deportivas, ni técnicas y de formación profesional, ni suficientes escuelas primarias para la masa total de niños y adolescentes en edad escolar. Hubo que luchar muy duro para que poco a poco pudiéramos estar en los niveles de educación actual, cuando más de dos millones y medio de niños, adolescentes y jóvenes van a la escuela y más 500 mil estudiantes cursan carreras en el nivel superior.

Recordemos aquel escalofriante y rotundo discurso de autodefensa de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro al ser acusado por los asaltos al Cuartel Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el que enumeró elementos por los cuales luchaban, entre los cuales menciono, los siguientes:

· A las escuelas públicas del campo asisten descalzos, semidesnudos y desnutridos, menos de la mitad de los niños en edad escolar y muchas veces es el maestro quien tiene que adquirir con su propio sueldo el material necesario.
· El 90 % de los niños del campo está devorado por parásitos, que se le filtran desde la tierra por las uñas de los pies descalzos.
· La sociedad se conmueve ante la noticia del secuestro o asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete con tantos miles y miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre estertores del dolor y cuyos ojos inocentes, ya en ellos el brillo de la muerte, parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón para el egoísmo humano y que no caiga sobre los hombros la maldición de dios.

Con el triunfo revolucionario el panorama se transformó. Nuestros niños tuvieron por primera vez pleno acceso a la educación, a los servicios médicos y a las riquezas de la nación.

Apuntaba el Comandante Fidel Castro en su discurso en la inauguración del curso escolar 2003 – 2004, en la Plaza de la Revolución, La Habana, que entonces solo se disponía de tres centros universitarios con un reducido grupo de carreras. Y fueron creados, en menos de 25 años, más de 50 centros superiores de enseñanza, donde se imparten en la actualidad más de 85 carreras distintas. Además, es importante apuntar de este discurso que "de 11 millones 177 mil 743 habitantes que hay en la isla, solo el 0.2 por ciento son analfabetos, casi únicamente personas de avanzada edad que no dispusieron del sistema educacional con que cuenta nuestro país en la actualidad".

Y todo esto fue creado por la Revolución a un ritmo nunca visto. Muchos momentos importantes se sucedieron como la exitosa y trascendental Campaña de Alfabetización (desde 1961), que alfabetizo a casi un millón de personas, y la creación de la Imprenta Nacional la cual inicia la publicación de la obra de los grandes maestros de la literatura universal, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes y Saavedra, primera edición cubana, con una tirada de 100 mil ejemplares en cuatro tomos.
No se puede negar que entre todos los países, grandes, pequeños, ricos y pobres, Cuba, en el campo de la educación, ocupa el primer lugar.

Recientemente al celebrarse el Aniversario 45 de la OPJM y el 44 de la UJC el compañero Fidel enunciaba algunos de los logros de la revolución en la esfera Educacional en los que se destacan:

· Hoy la OPJM tiene 1 478 396 pioneros de las diferentes enseñanzas, en 9 034 Escuelas Primarias, 422 Escuelas para la Enseñanza Especial, 1005 Secundarias Básicas, de ellas (242 son ESBEC), 17 Escuelas Deportivas y 16 de Artes.
· Para ello contamos con un gran ejército de más de 200 mil maestros y profesores que los atienden, de ellos son jóvenes 80 mil, y 48 218 son formados en los diferentes programas de la Batalla de Ideas.
· Para mejorar las condiciones de la Educación se han incorporado a las escuelas 109 117 Televisores, 43 000 Videos y 36 000 computadoras, además se instalaron 2 335 paneles solares en las escuelas sin electrificación.
· La labor sistemática de nuestros maestros, unido a la familia y la propia OPJM ha posibilitado que la retención escolar sea del 99,9% y la asistencia a clases sea del 98,7%.
· Otro aspecto importante a destacar es que existen 125 escuelas para un solo pionero y 950 que tienen menos de cinco.
· En el caso de la secundaria Básica se garantiza la alimentación para los 434 268 pioneros, de ellos 325 177 reciben la merienda escolar en 694 escuelas.
· Los pioneros tienen a su disposición un total de 227 instalaciones distribuidas en: 126 Palacios de pioneros, 72 Centros de Exploradores, 16 Campamentos de Pioneros, 2 Parques infantiles, 2 Ludotecas y una Villa Pioneril.
· En este curso escolar un total de 106 280 pioneros reciben la influencia de los Palacios de Pioneros mediante los Círculos de Interés y más de 190 000 tienen posibilidad de rotar por los centros de exploradores y campamentos docentes- recreativos o recreativos.
· En la Universalización de la Educación Superior funcionan 3150 sedes con una matricula de más de 510 000 estudiantes en este curso atendidos por 122 000 profesores y con humanista significado se han abierto 22 sedes en las prisiones.
· El curso de Superación para los jóvenes están matriculados 116 749 estudiantes de los que más de19 4000 realizan cursos de nivelación con reales posibilidades de entrar a la educación superior. Más de 90 000 Jóvenes egresados de estos cursos estudian hoy en nuestras universidades.

Saturday, June 10, 2006

EL DEPORTE, DERECHO DEL PUEBLO.

“...Hay que tener en cuenta que, desde que se inició aquello que se llamaba república independiente en 1902, y que no era mas que una neocolonia de los Estados Unidos, hasta que la revolución triunfa, nuestro país había ganado sólo seis medallas de oro en las olimpiadas, y de ellas cuatro las ganó un solo atleta. Y en estos años posteriores al triunfo de la revolución, nuestro país ha obtenido 51 medallas de oro, a pesar de que no participamos en dos olimpiadas. ”
Fidel Castro Ruz

Muy asociado a la consigna de “El deporte, derecho del pueblo”, el lema, “Listos para vencer” abreviado en el lenguaje popular LPV, permite comprender el valor y significado de la práctica del deporte en cuanto a vitalidad y salud se refiere y como derecho inalienable de todos los cubanos.

Esa ha sido la premisa en la práctica del deporte en Cuba, se ha diversificado ampliamente y expandido por todo el país, con condiciones creadas en todos los niveles de enseñanza, centros de trabajo y áreas deportivas, con el objetivo de permitir que los niños desde edades tempranas comiencen sus practicas deportivas con amplias posibilidades de optar por diferentes disciplinas, llegar hasta las escuelas de alto rendimiento y obtener una medalla en una competencia internacional, incluso en una olimpiada. Para ello solo tiene que mostrar actitudes de atleta, pues el estado financia todos sus estudios, incluido el gasto de participación en cualquier competencia. Como forma de esparcimiento y recreación se desarrolla la cultura física para todas las edades, incluyendo la tercera edad a través de los círculos de abuelos.
El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) es el organismo encargado de dirigir ejecutar y controlar la aplicación de la política del estado y del Gobierno, en cuanto a los programas de la educación física y con este fin ejerce un papel rector de todas las actividades de la educación física, los deportes y la recreación físicas que se realicen en los diferentes organismos del estado y las organizaciones de masas y sociales.
Trabaja priorizadamente en el incremento de la masividad deportiva para promover no solo el desarrollo del deporte, sino especialmente la ampliación de la preparación física a toda la población. También hace énfasis en el perfeccionamiento del régimen de participación deportiva y se profundiza en el trabajo organizativo y técnico, dirigido al logro de una mayor calidad en los servicios al ciudadano y aprovechamiento de las instalaciones y a obtener una mejor organización y eficiencia en las instituciones del deporte de alto rendimiento, la atención a los atletas, entrenadores, técnicos y especialistas, todo lo cual coadyuva a la formación integral de los ciudadanos; la producción de los artículos deportivos, la política con relación a las inversiones en las instalaciones deportivas y el trabajo científico que se desarrolla en torno a la cultura física y los deportes.
Cuba comienza a dominar en algunas disciplinas deportivas desde los Juegos Centroamericanos de Kingston, Jamaica, en 1962 hasta la actualidad, donde ha pasado a ocupar la posición cimera en el cuadro de medallas por países, con resultados destacados en los deportes individuales y colectivos. En los Juegos Panamericanos comenzó a materializar sus éxitos deportivos a partir de los VI Juegos de 1971, en Cali, Colombia hasta los XIV Juegos celebrados en el 2003, en Santo Domingo, República Dominicana; donde ha mantenido una rivalidad continental con Estados Unidos que la ha ubicado en el segundo lugar por encima de países con mayor potencialidad económica.
1. A partir del triunfo de la Revolución Cubana, se encontró el verdadero camino del deporte de masas, lo que conllevo a relevantes éxitos en las competencias campeonatos y juegos del movimiento deportivo mundial, poner al hombre como principal fuente de su atención, brindándoles todos los derechos para su formación integral, cultural, recreación y plena salud. Permitiendo aseverar que en los últimos cuarenta y cinco años en el mundo no ha existido otro país que haya hecho tanto por el deporte y continuar así afirmando que tiene las condiciones creadas para seguir diciendo que no habrá otro país en el mundo que lo pueda superar.
2. Cuba constituye un paradigma para los pueblos de Latinoamérica ya que desde los panamericanos del 1975 con los triunfos obtenidos ha contribuido a disminuir la brecha abismal que separan a nuestros pueblos de los dos países gigantes del norte. Además, con su ayuda desinteresada y sincera, contribuye a salvar a los movimientos deportivos latinoamericanos de la comercialización, el doping, el profesionalismo, el robo de talentos deportivos y otros muchos problemas que emanan día tras día. También solicita que La Habana sea ciudad sede de la Olimpiada del 2012 en representación de todos los pueblos pequeños y con pocos recursos, demostrando que ellos también tienen derecho a organizar juegos de esta magnitud.
El pueblo cubano ha disfrutado de tres Olimpíadas Nacionales, espectáculos que se anticipan inolvidables no sólo por su calidad atlética, sino por su sobresaliente valor humano.
Cuba, que tanto ha hecho por el deporte dentro y más allá de sus fronteras, celebra unas competencias múltiples con la participación de más de 55 campeones mundiales, quince titulares olímpicos y 60 monarcas panamericanos.
¿De dónde y cómo apareció esa constelación de estrellas? De un sistema que concibe el deporte como un complemento de la salud, como un factor de mejoramiento espiritual, de solidaridad y hermandad.
Más allá de las medallas que el deporte cubano conquistó y conquistará en competencias internacionales, admiramos la dignidad de esos jóvenes que regresan gloriosos y felices de cada confrontación, como hombres y mujeres de un país libre, para recibir el abrazo agradecido de su pueblo, digno ejemplo de ello lo fue el regreso victorioso del equipo de Béisbol que participó en el primer clásico mundial de ese deporte (Segundo puesto).
Los deportistas cubanos surgen del corazón del pueblo y se forman en escuelas construidas por la Revolución, bajo la tutela de técnicos y especialistas formados por un sistema social que no admite egoísmos ni individualismos.
Son los hijos y hermanos, y cada uno de sus triunfos se arraigan en el ámbito familiar de barrios y municipios. Esa ha sido la premisa desde los días de Enrique Regüeiferos y Enrique Figuerola, de Pedro Chávez, Urbano González y tantos otros que echaron los cimientos de una montaña de grandes victorias.
Con ese sentido de la cubanía competieron los mejores atletas en las tres Olimpiadas Nacionales desarrolladas hasta este año 2006, dedicada esta última a los cinco héroes prisioneros políticos del imperio. Un acontecimiento que renueva la impronta de valores creados por un pueblo verdaderamente olímpico, culto, conocedor y apasionado por la obra que todos los días construimos.
PERÍODO DE GESTACIÓN DE LOS ÉXITOS DEL DEPORTE EN CUBA.

En 1959 había en Cuba unos 800 profesores de Educación Física, quedando a finales de ese año pocos de ellos, debido a la emigración hacia los Estados Unidos. En junio, Fidel Castro Rúz expresó: "... todos los muchachos van a hacer deportes, es lo que hace falta, aparte de lo beneficioso que es para la juventud, para el pueblo, para las condiciones de salud por lo que llegará el día en que podamos desempeñar un papel importante en la lucha internacional en el campo del deporte".

PRIMERAS MEDIDAS.

Se funda, mediante la ley 936 del 23 de febrero de 1961, el Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER) como organismo central encargado de planificar, dirigir y ejecutar los planes y programas de las diferentes actividades deportivas para todo el país, garantizando además la proyección internacional de este.

Eliminación del profesionalismo, en 1962, poniéndose en vigencia el pensamiento martiano de eliminar la comercialización en el deporte.
Se expresa la máxima que luego se constituye en principio: "El deporte derecho del pueblo" que indica el camino, desde los primeros momentos de dar una importancia esencial a la formación y superación de profesores y entrenadores, como una de las formas de materialización de esa idea. Se crea la Escuela Superior de Educación Física (ESEF) adscripta al INDER.
Atendiendo al auge y desarrollo que va alcanzando la práctica de las actividades físicas, se hace necesario establecer un sistema de cultura física que conllevará a la unidad de criterios y de concepciones sobre el tema; instituyendo al mismo como instrumento de trabajo único que regirá la actividad física en el país. Además se fundamenta en la introducción de la formación del personal que se gradúa en las Escuelas Provinciales de Profesores de Educación Física (EPEF) y en el Instituto Superior de Cultura Física "Manuel Fajardo" (ISCF). Desde 1967 a la fecha se ha graduado más de 40 000 profesores entrenadores y licenciados deportivo, lo que constituye una fuerza técnica que permite la extensión de los servicios de la Educación Física a todos los niveles del Sistema Educacional del país, desde los círculos infantiles hasta la educación superior, sin embargo se hizo necesario crear un sistema de objetivos para la cultura física y los deportes con el propósito de alcanzar un desarrollo significativo en la esfera, siendo estos los siguientes.
1. Promover la práctica de las actividades físicas de manera que constituya parte de la cultura general de cada ciudadano, propicie el aumento de los niveles de salud, esparcimiento y capacidades físicas como factor indispensable en la utilización del tiempo libre y en la elevación de calidad de la vida.
2. Coadyuvar al desarrollo pleno de las capacidades del hombre y su perfeccionamiento físico, como factor determinante en la formación de la personalidad de las presentes y futuras generaciones, como premisa para enfrentar las tareas del estudio, el trabajo y la defensa.
3. Asegurar la articulación vertical y horizontal de los programas de actividades que promueve cada subsistema, a tenor de la eficiencia más alta en la utilización de la fuerza técnica, las instalaciones y los implementos disponibles bajo el principio de uso múltiple.
4. Garantizar como centro de balance, la base material y los medios para el desarrollo de las actividades que se promuevan.
5. Lograr la preparación deportiva desde las edades tempranas de nuestros niños, con el fin de promover los talentos que se destaquen como futuros deportistas, que avalen y eleven los niveles alcanzados por nuestro país en la arena deportiva internacional.
6. Perfeccionar los planes y programas que la conforman, de manera que promueva la práctica de actividades físicas con un mayor tiempo dedicado a éstas y propicien mejores resultados deportivos registrado en la esfera internacional.
7. Preparar de forma esmerada a nuestros deportistas como fieles exponentes de los valores morales e históricos de nuestro pueblo.
8. Satisfacer las necesidades de cuadros pedagógicos, en correspondencia del desarrollo de la cultura física y el deporte, promoviendo el desarrollo científico-técnicos como base de alcanzar niveles altos de eficiencia y conocimientos.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL DEL SISTEMA DE CULTURA FÍSICA Y DEPORTE CUBANO. PAPEL QUE JUEGA PARA AMÉRICA LATINA.

Hasta ahora hemos destacado la articulación del sistema de cultura física y los deportes en Cuba, pero constituye una necesidad de imprescindible valor, a tenor del desarrollo alcanzado, analizar la repercusión internacional y para ello exponemos los resultados alcanzado por Cuba en el Área Panamericana y su papel como locomotora del movimiento deportivo para América Latina.

Cuba comienza a dominar en algunas disciplinas deportivas desde los Juegos Centroamericanos de Kingston, Jamaica, en 1962 hasta la actualidad, donde ha pasado a ocupar la posición cimera en el cuadro de medallas por países, con resultados destacados en los deportes individuales y colectivos. En los Juegos Panamericanos comenzó a materializarse sus éxitos deportivos a partir de los VI Juegos de 1971, en Cali, Colombia hasta los XIV Juegos celebrado en el 2003, Santo Domingo, República Dominicana; donde ha mantenido una rivalidad continental con Estados Unidos que la ha ubicado en el segundo lugar por encima de países con mayor potencialidad económica.

En los XIV Juegos Panamericanos, Cuba volvió a demostrar la pujanza y desarrollo del movimiento deportivo, país que planifica sus resultados del cuatrienio en medio de un deporte dominado por la comercialización, el robo de talentos y el doping.

En estos juegos la mujer cubana vuelve a demostrar su lugar en la éxitos de la Cultura Física y los Deportes, (su presencia puede notarse desde la gimnasia Básica, la Matrogimnasia y en los equipos de Alto rendimiento) nombres conocidos como Yipsi Moreno que obtuvo la medalla de oro en lanzamiento del martillo, e implanta récord para los juegos y para Cuba con 75.14m.

Las victorias del equipo de Lucha estilo Grecorromana que obtuvo las sietes medallas de oro puesta en disputa en cada división.

Eric López el mejor gimnasta de los juegos consiguió 6 medallas de oro en los aparato de Caballo con Arzones, Caballo de Salto, Barras Paralelas, Anillas, Barra Fija y como máximo acumulador, constituyendo de esta forma el REY de los juegos y se Convierte en líder histórico de medallas de oro ganadas en cuatros juegos continentales.

A modo de resumen destacaremos los resultados históricos de Cuba en los treces Juegos Panamericanos efectuado y donde se puede constatar que 10 disciplinas deportivas obtienen el 1er lugar, 5 modalidades en 2do lugar, 5 modalidades en 3er lugar, 4 en el 4to lugar, 2 en el 5to y 3 en el 6to lugar. También demuestra el dominio inobjetable el desempeño del Béisbol cubano que ha alcanzado el 77% de los títulos de oro puesto en disputa, el Levantamiento de Pesas con el 70%, Judo con el 57% y Voleibol con el 50%.

Para determinar el papel que Cuba ha jugado para la América Latina, debemos analizar el sistema de la cultura física y los deportes vinculada con el contexto histórico, que desde la década de los ’90 viven casi todos los países de esta región, determinado por la globalización del neoliberalismo sumergiendo a la gran mayoría de los pueblos en la más inhumana miseria y esclavitud. Trayendo como consecuencia los agudos problemas de la economía de mercado, que afecta al mundo y repercutiendo de esa forma en los sistema de la cultura física y los deportes de la manera siguiente: el creciente y dañino doping, el robo de talentos deportivos, la discriminación, uso y abuso de la comercialización, el profesionalismo desenfrenado y la sublimación del espectáculo deportivo para obtener ganancia. Por lo se puede inferir que la cultura física y los deportes dejan de ser una manifestación cultural, de educación y un derecho vinculada a la salud, la calidad de vida y a la recreación del pueblo.

El movimiento deportivo cubano, encabezado por el Comité Olímpico Cubano y el Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER), como forma de ayudar a contra restar la expansión de estos flagelos por el movimiento deportivo latinoamericano, ha prestado colaboración y ayuda técnica a más de cincuenta países pobres con una presencia de más de siete mil técnicos, profesores y entrenadores que de forma desinteresada y a partir de convenios bilaterales trasladan nuevas tecnología, nuevos métodos de entrenamiento deportivo que contribuyen a incrementar los resultados deportivos y la masividad, desarrollando grandes lazos de hermandad y amistad entre los pueblos. Como prueba de ello en los Juegos Panamericanos del 2003 asistieron 71 entrenadores al frente de los seleccionados nacionales de 17 países de la América Latina y del Caribe, obteniendo medallas de oro más de doce de dichos países, muchas discutida frente a atleta cubanos lo que ocasionó que atletas y equipos de Cuba hallan perdido medallas, siendo ejemplo elocuentes el Voleibol femenino y el Boxeo. República Dominicana y Colombia consiguieron las primeras medallas de oro de su historia en deporte de Boxeo.

La medicina del deporte, la cual cada día es más necesaria en el deporte moderno para la obtención de altos resultados deportivos, también presta su colaboración a los países de América Latina, poniendo a su disposición el Instituto de Medicina Deportiva, que goza de un gran prestigio, capacidad humana y basta experiencia y de sus profesionales. Se aprobó un Laboratorio Anti-doping que constituye el 5to en América y puesto a disposición de los países del Tercer Mundo, entre ellos los de América Latina, con el fin de contribuir a la lucha contra el flagelo de las drogas que corrompe, engaña y mata a los atletas, impidiendo así, el juego limpio, la educación y cultura de atletas, entrenadores y dirigentes federativos.

En Cuba se preparan y se han graduados cientos de profesores, entrenadores y especialistas de las ramas deportivas en su escuelas de superación profesional y en la universidad de deporte, muestra de ello lo constituyen la Escuela Internacional de Educación Física y deportes con una matrícula de mil trescientos estudiantes de setenta y uno países subdesarrollados y la Escuela para Profesores de Educación Física edificada en la República Dominicana.

Para la América Latina, Cuba presentó la solicitud para celebrar en el 2012 unos Juegos Olímpicos, no solo por sus resultados deportivos alcanzado desde su primera participación en 1900 y su ubicación entre las diez naciones que encabeza la elite de los Juegos Olímpicos, sino pensando en los miles de millones de habitantes de esta región que han sido ignorados y desconocidos, brindando facilidades en recibir y alojar en la Villa Olímpica, con todas las comodidades, dar alimentación, movimiento interno, servicios médicos inmediato y con alta eficiencia, para todos los países de América Latina de forma gratuita y demostrar que los países pobre, en recursos materiales, pequeño en extensión pueden organizar y desarrollar Juegos Olímpicos ejemplares, en todos los sentidos.




Monday, June 05, 2006

Otro tema interesante LA SALUD, URGENCIA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA.


LA SALUD, URGENCIA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA.

“Somos un país pequeño, pero este país pequeño ha podido demostrar cuánto se puede cuándo se quiere, cuánto se puede si los recursos humanos de cualquier país pueden ser bien utilizados. Y hoy resulta una vergüenza que, a pesar de ser Cuba un país pequeño sea indispensable si se quieren librar verdaderas batallas contra enfermedades que amenazan con la desaparición de naciones enteras o, incluso, regiones enteras de determinados continentes. ”
Fidel Castro Rúz.

El desarrollo de la salud después del triunfo de la revolución se puede resumir en seis grandes etapas:

1960 Creación del Sistema Nacional de Salud.

· Creación del Servicio Médico Rural.
· Enfrentar el bloqueo económico de Estados Unidos.
· Creación de las áreas de salud y policlínicos.
· Implantación de Programas de lucha contra enfermedades infectocontagiosas.
· Vacunación con alta participación popular.

1970 Descentralización de la docencia.

Creación del policlínico comunitario y del modelo de atención a la comunidad.
Descentralización del sector a los gobiernos provinciales.
Implantación del Programa Materno Infantil.


1980 Creación del modelo de medicina familiar.

Desarrollo de las especialidades medicas.
Introducción de la tecnología de avanzada
Desarrollo acelerado de la industria medico-farmacéutica
1990 Introducción y desarrollo de los logros de la ciencia y la técnica.

Enfrentamiento al impacto del bloqueo y la caída del campo socialista.
Diagnostico del sector y elaboración de programas y estrategias priorizadas.

2000 Consolidación, reforma y modernización del sistema.

Incremento de la participación de la comunidad en la gestión y acciones de salud.

2001 Amplios programas para materializar avances sustanciales en la atención de salud:

Desarrollo de los policlínicos como centro de atención primaria de la más alta calidad.
Reparación y equipamiento de policlínicos y consultorios del médico de la familia.
Formación emergente de técnicos de salud.

Actualmente en la Constitución de la República se refrendan los principios humanistas y de solidaridad que han caracterizado a los servicios médicos y de asistencia hospitalaria cubanos.

“Todos tienen derecho a que se atienda y proteja su salud”.

El Estado garantiza ese derecho con la prestación de la asistencia médica y hospitalaria gratuita, mediante la red de instalaciones de servicio médico rural, de los policlínicos, hospitales, centros profilácticos y de tratamiento especializado. Con la prestación de asistencia estomatológica gratuita. Con el desarrollo de los planes de divulgación sanitaria y de educación para la salud, exámenes médicos periódicos, vacunación general y otras medidas preventivas de las enfermedades. En estos planes y actividades coopera toda la población a través de las organizaciones de masas y sociales.

Qué opinas de este tema, te seguiré actualizando

Thursday, June 01, 2006

Cuba y la cultura después del triunfo revolucionario.

En los inicios…
Con el triunfo de la Revolución el 1ro de enero de 1959 la sociedad cubana experimenta profundos cambios en todas sus estructuras, las funciones culturales gubernamentales eran desempeñadas por la Dirección de Cultura del Ministerio de educación y todas las actividades respecto al tema cultural recaían en la gestión de instituciones de carácter privado y asociaciones voluntarias.

En 1961 se funda el Consejo Nacional de Cultura, como primera institución gubernamental independiente, encargada de la política de desarrollo cultural en el país. Comenzó desde entonces un amplio proceso de democratización de la cultura y se instauraron instituciones simbólicas para la cultura del país como fueron el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), creado apenas a 83 días del triunfo de la Revolución Cubana; la Casa de las Américas, en abril de 1959, para desarrollar las relaciones socioculturales con los pueblos hermanos de América; y la Escuela Nacional de Arte, en 1962, que fue el principio de la sorprendente expansión de la enseñanza artística, como una de las obras más trascendentales y hermosas de la Revolución expresada en el desarrollo y prestigio alcanzado por el arte en Cuba.

Ya en 1961, el 30 de junio, Fidel Castro se reúne con artistas y escritores para realizar una intervención que históricamente se conoce con Palabras a los intelectuales, donde quedan expresados los principios de la política cultural del gobierno revolucionario; y en agosto se realiza el Primer Congreso de Escritores y Artistas, gestor de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) [1], un congreso que permitió formular los principios de nuestra cultura, los cuales se basan en el desarrollo humano como eje esencial en la nueva sociedad.
En 1976, dentro del proceso de institucionalización de los Órganos de la Administración Central del Estado, se creó el Ministerio de Cultura con la responsabilidad de dirigir, supervisar y ejecutar la política cultural. De igual forma se constituyeron las Direcciones Provinciales y Municipales de Cultura, los que se responsabilizan en la aplicación de la política cultural a este nivel.

Ya en 1989, después de un proceso de reorganización y la experiencia acumulada, surgen nuevas instituciones como el Instituto Cubano de la Música, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que juntos al Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y el Instituto Cubano del Libro, instituciones docentes, de investigación, de preservación y cuidado del patrimonio, de trabajo en la comunidad, y otras, integran el sistema del Ministerio de Cultura.

Los medios de la Revolución Cubana son muchos para que nuestro pueblo no se doblegue ante la política norteamericana. Mucho ha sido el trabajo desarrollado por las instituciones cubanas para elevar la cultura general e integral de nuestra población y son varios los resultados vistos en estos años: el acceso y participación del pueblo a la cultura con la incorporación activa de trabajadores, campesinos, estudiantes y niños, como público o como participante, cada año se celebran festivales de canto y danza donde los más pequeños hacen gala de todos sus conocimientos y aptitudes; el estudio de las raíces culturales, el reconocimiento de sus valores, el desarrollo de estos, la investigación del folklore; la organización del sistema de enseñanza de las artes, desde el nivel elemental, hasta el superior, del cual han egresado eminentes figuras cuya obra ha alcanzado renombre nacional e internacional; la creación de escuelas formadoras de instructores de arte en cada una de las provincias; la creación de una cinematografía nacional, cada año podemos disfrutar de varios festivales de cine, siendo el más relevante el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, donde se puede apreciar el valor y la calidad no solo de nuestro cine sino del cine latino que en la mayoría de los casos no llega a las pantallas internacionales por la propia globalización de la cultura que llevan a cabo las grandes potencias y entre ellas la más poderosa, Estados Unidos; es un espacio más donde podemos situarnos en la historia y situación actual, cultura y valores de otros países del mundo. La extensión de los movimientos culturales a las zonas rurales y montañosas y la introducción de las nuevas tecnologías en los procesos de creación y promoción artística y literaria, son otros de los grandes retos propuestos y alcanzados por nuestra revolución de la cultura.

Los programas de desarrollo cultural que se llevan a cabo en nuestro país constituyen expresión de la política cultural cubana y de los principios que la sustentan. No cabe duda que en el modelo social cubano la cultura es un incuestionable instrumento de transmisión de valores éticos que actúan en el crecimiento humano.

Las raíces históricas de la cultura y su devenir actual posibilitan una proyección futura a partir de la comprensión del compromiso social y de liberación contenido en ella, de su visión latinoamericana y universal y de las posibilidades de su desempeño dinámico e integrador.

Seguimos los principios que nos hemos plantados desde los inicios de la Revolución y que mantienen su vigencia, dado que son inherentes a la esencia de nuestro modelo social, recogen la historia, el pensamiento y la cultura del país y conservan su correspondencia con las condiciones socioeconómicas y políticas ideológicas de la actualidad. Ellos son:

Ø La reafirmación y desarrollo de la identidad nacional y la vocación universal y profundamente latinoamericana y caribeña de la cultura nacional.
Ø La conservación y difusión del patrimonio cultural.
Ø El reconocimiento a la diversidad cultural.
Ø El fomento y estimulo a la creación artística y literaria.
Ø El respeto y apoyo al protagonismo y creatividad de las comunidades en la conducción de sus procesos socioculturales.
Ø El reconocimiento al papel de la cultura en el impulso y orientación de los procesos socioeconómicos. [2]

Los programas de la Revolución también se evidencian en la asignación de computadoras a todas las Direcciones Municipales de Cultura con servicios de correo electrónico y posibilidades de acceso a Internet; la dotación a todos los centros docentes del país, incluso a aquellos que están en los lugares mas apartados e intrincados de nuestro país, de televisores y videos para el desarrollo de un programa audiovisual, además de las computadoras y la creación de nuevas escuelas de formación de instructores de arte en todo el territorio y de nuevas escuelas de artes plásticas, entre otras manifestaciones de esta tarea que fragua a cada minuto el sentimiento revolucionario y solidario de cada niño y cada joven.

Se ha logrado establecer La Feria del Libro de la Habana, que ya hoy se realiza en no menos de 35 ciudades del país.

Se dispone de nuevas capacidades de impresión que le permitirán a nuestra población acceder a las mejores obras literarias y temas científicos, políticos, sociales y culturales, a un costo mínimo, mediante el sistema de bibliotecas familiares, ideado en Cuba y que ya comienza a extenderse a otros países, al igual que los sistemas de alfabetización por radio y televisión que podrán revolucionar la educación en el mundo.
Otros resultados que podemos apreciar en estos últimos años son:

Ø Reapertura del Teatro Amadeo Roldán en el 2000.
Ø Reapertura del Museo Nacional de Bellas Artes en el 2001, ahora con dos edificaciones más.
Ø Desarrollo del movimiento de cantorías Infantiles.
Ø Introducción de nuevas tecnologías.
Ø Ampliación y diversificación de la programación.
Ø Aumento de la producción editorial.
Ø Reapertura de más de 100 museos municipales entre 1997 y 2000.
Ø Desarrollo de importantes eventos y festivales. [2]


¿Hacia donde vamos?

Y es que esta generación debe librarse de la globalización cultural que tratan de imponer los más poderosos, convirtiendo a la juventud en sinónimo de superficialidad y de frivolidad; para ellos es muy importante la tontería y el desmonte de los mecanismos intelectuales entre los jóvenes. Y un ejemplo muy interesante esta en la película que se llamó Forrest Gump [1994, dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Tom Hanks], ganadora de seis Oscares, planteaba la tesis de ¡El idiota feliz e integrado! La idea de que es el imbécil quien puede lograr realmente la felicidad, es decir, que es el tonto el que alcanza la felicidad. Y el que es integrado sin discutir, se integra... ¡hasta llega a ser veterano en Vietnam!... ese idiota. No tiene conflicto. Este análisis fue realizado en una intervención del Ministro de Cultura, Abel Prieto, en la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara, el 3 de mayo del 2004, "El Che en la Revolución Cubana y la lucha actual por la hegemonía socialista"

En esta intervención, el ministro alude a otros ejemplos muy interesantes y dignos de analizar, como por ejemplo, programas como "El Show de Cristina" donde las personas van a contar falsos problemas y a reírse unos de otros por dinero o por salir en la TV y denota que lo peor es que existen millones de hispanos que ven este tipo de programas que al final no trasmite ninguna idea, ninguna enseñanza.

Estamos viendo desde este punto de vista, que para los poderosos, la cultura sería un aspecto que iría en contra de la felicidad de los seres humanos porque con al desinformación, el analfabetismo y la incultura de las masas ellos pueden lograr todos sus pérfidos propósitos sin preocupación de que casi todo un mundo se vuelque sobre ellos con al fortaleza no solo de la agresión militar, sino con la fuerza de las ideas, que es mucho más poderosa y segura.

En el mundo actual, la globalización neoliberal se abre paso como característica fundamental de este milenio, y con ella se trata de imponer un monopolio de la información y las comunicaciones, se desarrolla el 4to Poder, con la manipulación de mensajes portadores de consumismo, banalidad y mediocridad encaminados al empobrecimiento espiritual difundidos por las más potentes tecnologías y dirigidos a desarrollar un determinado modo de pensar y actuar de las personas.

Frente a esta situación, la cultura como valor universal, es la vía más segura e infalible para enaltecer las aspiraciones creativas del ser humano.

El cultivo y respeto de los valores culturales nacionales y universales, es una buena práctica a partir de la cual cada individuo debe ser capaz de comprender y evaluar críticamente la realidad contemporánea, esto constituye una necesidad insoslayable.

En el modelo social cubano le cultura es un instrumento insustituible de trasmisión de valores éticos que favorecen el crecimiento humano.

Si con el triunfo de la Revolución se privilegió a la democratización de la cultura, las circunstancias actuales nos obligan a profundizarla, elevando la cultura general e integral asumida como política cultural esencial del país; proporcionando mayor calidad de vida humana y preparando mejor a los cubanos para enfrentar los retos del mundo que nos ha tocado vivir.
Y nuestra respuesta a este proceso que va destruyendo de a pocos a nuestros pueblos, es la cultura y la educación: Formación de instructores (música, teatro, danza y artes plásticas) de arte que desde los primeros pasos del niño por la primaria inculquen en ellos hábitos culturales y formativos y de crecimiento espiritual, haciéndole ver al infante que no es más feliz el que puede más compra, que una sociedad consumista no es un buen camino para la subsistencia del ser humano que cada vez se ve más comprometida por los daños al medio ambiente, cada vez más severos. Se debe insistir en que de la cultura son hijas, la calidad y enriquecimiento de la vida, que es un antídoto contra el consumismo.

El mundo se va perdiendo en un abismo de ignorancia, analfabetismo y hambre. La gente lee menos cada vez, los libros cuestan más caros cada día y las personas se vuelven más maleables; y lo peor, a conveniencia de un pequeño grupo de poderosos.

Lo más triste es que la solución esta ahí, alcance de nuestras manos, al alcance de las manos de los más poderosos, de los dueños de las grandes empresas, de aquellos que oprimen a los países tercermundistas y que hoy tienen en sus manos el futuro del planeta.
Asegura el Comandante Fidel Castro, en su discurso en la inauguración del segmento de alto nivel del sexto periodo de sesiones de la conferencia de las partes de la convención de las Naciones Unidas de la Lucha Contra la Desertificación, que un mundo mejor es posible. Que con una inversión inicial de 3 millones de dólares en un breve periodo de tiempo, y 700 millones en cada uno de los nueve años subsiguientes, destinados a material educativo y equipos, incluidos un millón y medio de paneles solares para las comunidades de difícil acceso y donde no exista corriente eléctrica, en doce años es posible alfabetizar y conducir hasta sexto grado a 1.500 millones de analfabetos y semianalfabetos. Nuestro comandante asegura además, que esto generaría un gasto de menos de 10 mil millones de dólares, equivalente a menos del 0.004 por ciento del producto Interno Bruto de los países desarrollados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en un año.

Y esta inversión, desde mi punto de vista, sería totalmente viable si analizamos que los problemas actuales tienen su cuna en el analfabetismo. Todo está asociado: analfabetismo, desempleo, hambre, enfermedades, falta de agua, de viviendas, de electricidad, desertificación, cambio de clima, desaparición de los bosques, inundaciones, sequías, erosión de los suelos, biodegradación, plagas y demás tragedias son inseparables.

Nuestro pueblo pasará a la historia por los logros obtenidos en los campos de la educación, la salud y la cultura, en tiempos tan difíciles como los que atravesamos hoy en día. Vamos hacia una mejor sociedad cubana, con hombres de nuevo tipo capaces de luchar por los principios en los cuales creen, como ha sido hasta ahora; hombres cultos y preparados para enfrentarse a este mundo totalmente unipolar y globalizado.

Y como expresó Fidel Castro en su discurso "Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas", pronunciado el 3 de febrero de 1999 en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela:
"Hay que trabajar, persuadir, luchar y perseverar. Jamás desalentarse."

1. La UNEAC es una organización social, cultural y profesional, no gubernamental, con Status Consultivo II en el Consejo Económico Social de Naciones Unidas con personalidad jurídica propia y plena capacidad legal, que agrupa a los escritores y artistas cubanos (sobre la base de su currículum artístico).

Fue fundada el 22 de agosto del año 1961 por nuestro Poeta Nacional Nicolás Guillén, con el objetivo de preservar el proyecto de justicia social e independencia nacional. Desde su creación ha estado representada por artistas de reconocido prestigio en todos los ámbitos de las artes estéticas y filosóficas. Entre las figuras que han estado en su dirección se encuentran: Alejo Carpentier, José Lezama Lima y René Portocarrero. Y dentro de sus principales funciones está: representar los intereses profesionales de todos sus miembros para que puedan llevar adelante su labor social, para que puedan llevar adelante su labor social, disponer de las condiciones adecuadas y recibir los estímulos morales y materiales que alientan la creación literaria y artística; propiciar debates, foros, festivales y concursos; ampliar y desarrollar los vínculos entre el arte y la educación, contribuyendo a garantizar la base material de estudio, entre otras.

Elevar la cultura del pueblo cubano es uno de los principales objetivos de la Batalla de Ideas que lleva a cabo nuestro país. Como resultado de los logros alcanzados en el finalizado 2005 encontramos que existen 2680 instalaciones culturales y artísticas en todas las regiones del país, que incluyen 314 casa de cultura, 369 bibliotecas, 238 museos, 73 teatros y salas de teatros, 215 salas de video, 430 cines, 69 emisoras de radio, entre otras.
Cada 20 de octubre se conmemora el Día de la Cultura cubana en recordación a aquella tarde en que se cantaron por primera vez en Bayamo las vibrantes estrofas del himno, hecho ocurrido en 1868.

La cultura cubana tiene raíces indígenas, españolas y africanas, y se ha nutrido de corrientes de otros pueblos que transitoriamente permanecieron en su suelo y dejaron sus huellas en la arquitectura, la música y el lenguaje.

Figuras de relieve internacional pudieran mencionarse en el campo de las artes y de las letras. José Martí, Félix Varela, José Antonio Saco, José de la Luz y Caballero resaltan por su trascendencia simultánea en la historia de la nación.

Mas solamente cuando las diversas facetas de la cultura legan a todos los rincones, se enriquecen con el acerbo del pueblo y se avivan con el ingenio de las masas, es que puede hablarse de una cultura popular. Tal es el caso del proceso revolucionario que llevó bibliotecas en mulos a la Sierra Maestra y otras zonas montañosas; el cine móvil, que despertó la curiosidad y el asombro entre campesinos, las giras de grupos de ballet o de la orquesta sinfónica para ofrecer su arte ante habitantes de zonas apartadas, y los grupos teatrales que actúan en la serranía llevando el placer de estas manifestaciones.

La música universal se ha nutrido con los bailes típicos de Cuba, tales como el danzón, creado por Miguel Faílde hace algunas décadas y el chachachá, hace unos lustroso. ¿Y quién no recuerda las melodías de Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig, el ritmo inigualable de Benny Moré, la multifacética sonoridad de los Irakeres, las manos prodigiosas del pianista Frank Fernández y del guitarrista Leo Brower, o el canto inigualable de los trovadores Sindo Garay; Manuel Corona y más actualmente Pablo Milanés y Silvio Rodríguez?

Cuentan que los taínos y siboneyes dejaron admirados a los colonizadores por sus bailes rítmicos, y en nuestra época han alcanzado renombre internacional el Ballet Nacional de Cuba con la primerísima bailarina Alicia Alonso, el Ballet de Camagüey; el Grupo de Danza Nacional, el Conjunto Folclórico y otros.

La literatura fue el marco en que se destacaron figuras de la talla del ensayista Juan Marinello, los novelistas Alejo Carpentier, José Lezama Lima, Manuel Cofiño; los cuentistas Alfonso Hernández Catá, Onelio Jorge Cardoso, Dora Alonso; los poetas Nicolás Guillén, Carilda Oliver Labra, Dulce María Loynaz, Jesús Orta Ruíz; los historiadores Emilio Roig de Leuchsenring, Eusebio Leal, por sólo citar algunos nombres.


En las galerías de museos prestigiosos del mundo se muestran las obras de los cubanos René Portocarrero, Wifredo Lam, Amelia Peláez, y más recientemente Manuel Mendive. No es posible dejar de mencionar las obras escultóricas de Rita Longa, Manuel Delarra y Enrique Iñigo, ni otras de orfebrería y artesanía que reclaman la atracción turística por la singular mezcla de las materias primas utilizadas: piel, cobre, madera, caracoles, papel y lienzo.

La cultura cubana es eso y mucho más. Es la oportunidad para quien posea talento y vocación, en cualquier lugar del país, pueda aprender y ejercitarse en una escuela hasta llegar al Instituto Superior de Arte. Es la proliferación de bibliotecas, museos, galerías de arte, escuelas de música, de ballet para edades tempranas. Es la posibilidad de desarrollo de las habilidades en las diferentes manifestaciones culturales.

La cultura se ha integrado al pueblo cubano como su risa y su buen humor: brota en su quehacer diario. Ya lo dijo el apóstol de la independencia: «ser cultos es la única manera de ser libres».

La pintura es la más genuina de las expresiones plásticas del país. Su evolución no pudo seguir un proceso de desarrollo coherente porque sus primeras expresiones, realizadas por los aborígenes en las cavernas, quedaron interrumpidas con la desaparición de estas poblaciones. Con la conquista y evangelización predominó una pintura de corte religioso asociado a la liturgia católica. No será hasta el siglo XIX, con la fundación de la Academia de San Alejandro (1818), que se comienza a gestar en el país una pintura hecha por criollos, orientada a satisfacer el gusto europeo de la burguesía cubana. La Academia fue creada por la Asociación Económica de Amigos del País, y su primer director fue el pintor de origen francés Jean Bautiste Vermay. Hacia la década del 80 se produce una nueva tendencia de orientación en la pintura cubana, que tuvo como tema principal el paisaje.

Las figuras más importantes son Esteban Chartrand y Valentín Sanz Carta. Una pintura de corte costumbrista tendrá sus más interesantes expresiones en la obra del vasco Victor Patricio de Landaluze. Pero el academicismo seguía reinando en el ambiente plástico. La reacción vanguardista de los años 20 (siglo XX), inauguró un nuevo momento en la pintura cubana. El movimiento moderno tuvo su primera y más importante exposición en 1927, auspiciada por la Revista de Avance. Iniciadores de la vanguardia cubana fueron Eduardo Abela, Víctor Manuel, Antonio Gattorno y Carlos Enríquez, entre otros. Los años que siguieron fueron de consolidación del movimiento moderno, lo que se manifestó en la celebración del Primer Salón de Arte Moderno en 1937.

Artistas jóvenes entonces indicaban ya un nuevo momento en al arte cubano que se concretaría con la llamada Escuela de La Habana en la década del 40. Figuras como René Portocarrero, Amelia Pélaez y Mariano Rodríguez forman parte de este movimiento. En 1942 regresa a Cuba Wifredo Lam, después de una larga estancia en Europa y una experiencia de taller con Pablo Picasso. En 1943 Lam realiza la obra que lo ha inmortalizado "La jungla", que fue adquirida por el MOMA de Nueva York. Con el triunfo de la revolución, el movimiento plástico se fortalece a partir de la creación en 1962 de la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Figuras muy importantes como Raúl Martínez y Antonia Eiriz, integraron el claustro de profesores. Unos años más tarde, en 1976, se funda la Facultad de Artes Plásticas del Instituto Superior de Arte.
Obras de artistas como Roberto Fabelo, Zaida del Río, Tomás Sánchez, Manuel Mendive y Nelsón Domínguez, conforman el patrimonio más importante de las últimas décadas. Hay que añadir nombres de artistas jóvenes como José Bedia, Kcho y Flavio Garciandía que han ocupado un lugar privilegiado al frente de los nuevos caminos de la plástica. La pintura cubana durante los últimos 30 años ha mostrado gran capacidad para asumir las influencias más importantes del arte internacional con sentido propio y creativo, asumiendo al mismo tiempo, una postura crítica en sus temas, para continuar definiendo así los rasgos de la identidad cubana.

La música es, sin duda alguna, la que más ha influido en la personalidad del cubano. Se dice que en la isla se habla cantando, se baila al caminar y se enamora con la letra de una canción. Es la música la que ha desarrollado el proceso evolutivo con más rapidez y fortaleza. La Habanera, género musical nacido de la danza criolla y la contradanza, influyó en el surgimiento del tango argentino y otros aires sudamericanos. Investigaciones recientes afirman que en las contradanzas de Manuel Saumell (llamado El nacionalista) se encontraba ya el tiempo de habaneras; en La Tedesco, por ejemplo, la primera parte es prácticamente la forma que tendría después el danzón; incluso la canción y la guajira quedaron esbozadas en muchas de sus composiciones.

El Son y el Bolero llegaron a La Habana desde las provincias orientales, específicamente de Santiago de Cuba. El bolero apareció a principios de este siglo con los grandes compositores Alberto Villalón y Sindo Garay, con gran influencia de Pepe Sánchez (que escribió el primero Tristezas en 1883). Aunque las principales canciones de la vieja trova eran boleros, se destacaron como compositores Orlando de la Rosa e Isolina Carrillo, quien dejara uno de los legados más sublimes de todos los tiempos con el bolero Dos gardenias. Desde la segunda mitad del siglo XIX se tienen noticias de la existencia del son montuno.

En 1920 el Sexteto Habanero hace su aparición en los salones de baile de alta sociedad en la capital. El trío Matamoros, comienza su larga e importante carrera en el año 1925 en Santiago de Cuba. El trío deja varias de las canciones clásicas cubanas como: Son de la loma, Mariposita de primavera y Lágrimas negras. Poco después llega la primera época de oro del son, y surgen decenas de sextetos y septetos, algunos de los cuales empiezan a grabar para grandes disqueras norteamericanas. A los primeros exponentes del son le sucedieron Arsenio Rodríguez, Miguelito Cuní, Félix Chapotín y Roberto Faz, mientras Arcaño y sus Maravillas, La Sensación, y otras orquestas danzoneras y charangueras amenizaban los principales bailables capitalinos de esta primera época que abarca los años 40 y 50. En 1950 Enrique Jorrín da a conocer La engañadora, primer cha cha cha. Pérez Prado realiza en 1952 su primer mambo.

El segundo esplendor del son ocurre en la década del 50 con la aparición de un hombre autodidacta procedente de Cienfuegos, Benny Moré, quien años más tarde se ganaría el título de El bárbaro del ritmo. El compositor y cantante revitaliza la forma tradicional al llevar el son montuno a un concepto de jazz band. Benny Moré es el músico cubano que más ha influido en el proceso evolutivo de la música cubana y caribeña. En 1970 surge la orquesta de música popular bailable Van Van, con una sonoridad muy típica y moderna. Más tarde, el son le brinda su estructura a la salsa, que incorpora además ritmos caribeños y sonoridades de la música proveniente de las comunidades cubanas, dominicanas y puertoriqueñas en Nueva York. La salsa cubana, muy conocida hoy en día en casi todos los países del mundo, tiene su crecimiento y esplendor a finales de los 80 y principios de los 90 con la madurez de orquestas como Van Van, NG La Banda, y el surgimiento de orquestas jóvenes como El médico de la salsa, Paulo FG y su élite, e Isaac Delgado, entre otros, que se mantienen con pleno éxito musical hasta nuestros días.

En la música y los espectáculos musicales, se aprecia un incremento sostenido tanto de las funciones como de la cantidad de asistentes. Este último indicador sobrepasa en casi nueve millones a los espectadores que disfrutaron de presentaciones similares en 1983.

Ha sido un objetivo prioritario lograr la participación de las más importantes agrupaciones musicales en las fiestas populares que se desarrollan en los municipios del país. De 154 fiestas populares que se celebraron en el año 2005, 142 tuvieron la presencia de agrupaciones musicales de alto poder de convocatoria nacional, incluidas 25 de nuestras principales orquestas; las 12 que faltaron, no fueron favorecidas con este tipo de programa por problemas de hospedaje. Ya en lo que va de año, se han amenizado 84 fiestas populares y realizado 91 bailables con 25 orquestas y, por primera vez, con la participación de 7 grupos de rap. En este esfuerzo, ha sido decisivo el apoyo de los gobiernos locales, el vínculo directo de éstos con los centros provinciales y el Instituto Cubano de la Música y la disminución de los cambios de fecha de las festividades.

Centralmente, se están adoptando medidas para regular lo relacionado con los precios de las orquestas de mayor demanda y definir la política para incrementar su presencia en los territorios. Aún resultan insuficientes, en los municipios, los espacios y áreas cerradas para bailables, que de extenderse permitirían que los gastos por estas presentaciones no afecten el presupuesto y a la vez contribuyan a la recogida de circulante. La falta de equipamiento de sonido y luces y los problemas de transporte y combustible, limitan, además, la ejecución de una programación estable.

De gran importancia para el desarrollo de la música de concierto fue la reapertura, gracias al apoyo del Comandante en Jefe, del Teatro Auditórium Amadeo Roldán. Relevantes agrupaciones y directores nacionales y extranjeros se han presentado en sus dos salas de forma permanente, y se ha ido formando un público, con la estimulante presencia de jóvenes.

En coordinación con el MINED, se han organizado conciertos didácticos por la Orquesta Sinfónica Nacional para alrededor de 4000 estudiantes de primaria y secundaria, experiencia que comienza a extenderse a otras provincias con las agrupaciones sinfónicas y de cámara que integran los catálogos de los Centros Provinciales de la Música.

A partir del 2000 se han reeditado, aunque limitadamente, las presentaciones de la Orquesta Sinfónica Nacional en diversas provincias y municipios, algo que caracterizó a esta agrupación sobre todo en la década de los 80 y que se había interrumpido en la de los 90. La presencia de esta importante agrupación en municipios de Guantánamo, Santiago, Granma, Holguín y Camagüey y de las provincias centrales, contribuyó a fomentar el gusto por la música de concierto en nuevos y más amplios sectores de público. Sus actuaciones se desarrollaron en fábricas, centros estudiantiles y plazas abiertas, con una respuesta de asistentes que superó todas las expectativas. Lamentablemente, limitaciones de recursos no nos han permitido hasta ahora, ampliar este programa.

A partir del mes de enero del 2000, se inició la ejecución de un programa estratégico para el fortalecimiento y desarrollo de la música sinfónica en el país. En una primera etapa, estamos trabajando en la elevación del nivel técnico-artístico en las seis orquestas sinfónicas hoy existentes (Orquesta Sinfónica Nacional, del Gran Teatro de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba) y la creación de la orquesta sinfónica en Holguín. Este programa se encuentra en marcha en las provincias de Ciudad de La Habana, Matanzas, Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba y, en menor medida en Villa Clara.

Las bandas de música municipales, por tradición, han contribuido de manera notable a la vida cultural en el ámbito comunitario y han tenido un peso en la formación del gusto musical de la población. Estas agrupaciones, en su mayoría, mantuvieron su vitalidad aun en los momentos más duros del período especial, a pesar de las graves dificultades relacionadas con los instrumentos musicales y el completamiento de sus plantillas. De 41 Bandas en la década de los años 80, actualmente ascienden a 46 y este año comenzaremos un proceso gradual de reparación y renovación de sus instrumentos, así como de creación de condiciones para fundar otras 54 agrupaciones de este tipo. Con este propósito, se avanzó en el estudio de las necesidades de base material y en la estrategia para la extensión del movimiento de bandas a nivel municipal, así como en la elaboración de programas para los cursos de formación de instrumentistas.

Las cantorías son un movimiento coral infantil, dirigido por miembros de los coros profesionales, que no tiene precedentes y es un modelo de la combinación a que aspiramos entre masividad y calidad. Se han incorporado un número mayor de profesores y ya integran este movimiento nacional 127 coros de 48 municipios de las 14 provincias con 3 540 niños. A ello se suman 655 coros con 11 099 integrantes atendidos por las casas de cultura. Se destaca la participación de las cantorías en las fiestas por los nuevos aniversarios de la Revolución, en los principales teatros del país: el 2 de enero de este año, por poner un solo ejemplo, cantaron 3 170 niños ante 22 626 espectadores.
Aunque se han dado pasos de significativos avances para garantizar el empleo de los 15 499 artistas profesionales de la música y los espectáculos, este es un tema de alta prioridad en el trabajo conjunto entre el Ministerio de Cultura, las instituciones de comercio y gastronomía y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura.
En la identidad ambiental de la isla se destaca de modo muy especial su arquitectura, sobre todo aquella que define los espacios históricos de las ciudades coloniales. El modelo hispánico, procedente de la arquitectura popular del sur de España, adquirió desde muy temprano fuertes caracteres de adaptabilidad climática para satisfacer los requerimientos de un modo de vivir en condiciones tropicales. Se trata de una arquitectura de amplios ventanales y balcones, que hicieron la casa comunicativa y abierta. El empleo de elementos tamizadores de la luz le daría a la casa un tono muy peculiar a través de sus rejas y vitrales de medio punto coloreados. Amplios soportales en las plazas y principales avenidas, harían al gran escritor Alejo Carpentier llamar a La Habana "la ciudad de las columnas". El ritmo de las fachadas, con sus tejas rojas y las maderas torneadas en los balaustres de los balcones, crean juegos de contrastes entre textura y color.
Durante el siglo XIX el neoclásico dará un toque de distinción a la arquitectura de la burguesía criolla. El Palacio de Aldama, o la Calzada del Cerro en La Habana, dan muestras del alto nivel artístico que alcanzaron estas construcciones.
A lo largo del siglo XX no cesaron de intervenir en el espacio urbano diversas influencias arquitectónicas. El art nouveau, traído por los maestros catalanes; el eclecticismo que se impone y se generaliza; los neo históricismos; y el art deco, que inaugura al movimiento moderno de corte racionalista, hacen de nuestras ciudades, y especialmente de La Habana, espacios de alto valor patrimonial por la convivencia de múltiples estilos que participan en el deleite visual urbano. Especial interés ofrece al visitante el sistema de fortalezas militares de la ciudad, y en general todo el conjunto del país. En la capital se encuentra la fortaleza de La Cabaña, la más grande de América; y el Castillo de la Real Fuerza, el primer castillo abaluartado del continente. Se pueden visitar también el Castillo de los Tres Reyes del Morro y el Castillo de La Punta (ambos en La Habana), el Castillo de Jagua (en Cienfuegos), San Pedro de la Roca (en Santiago de Cuba) y el Fuerte de Matachín (en Baracoa). Cuba cuenta además con dos ciudades que por el alto valor arquitectónico de conservación fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad: La Habana Vieja y Trinidad.
Si bien es cierto que la primera cinta filmada en Cuba, Simulacro de un incendio, data de 1897, y que durante el período republicano se rodaron más de ochenta largometrajes de ficción, no es hasta el triunfo de la revolución que se sientan las bases para una industria cinematográfica que apoya el desarrollo del cine nacional. La fundación en 1959 del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), significó un cambio fundamental para los creadores de la imagen en movimiento. En 1960 se fundó la revista Cine cubano, auspiciada por el ICAIC, que desarrolló una labor vital en la divulgación de la actividad teórica y creativa.
Ese mismo año, Tomás Gutiérrez Alea estrena Historias de la Revolución, primer filme de ficción. Julio García Espinosa, también en 1960, estrena Cuba Baila. En esta primera etapa, llamada por la crítica "la década de oro del cine cubano", las películas más importantes que se estrenan son: La muerte de un burócrata (1966) y Memorias del subdesarrollo (1968), de Tomás Gutiérrez Alea; Lucía (1968), de Humberto Solás; y La primera carga al machete (1969), de Manuel Octavio Gómez. La labor excepcional de Santiago Alvarez como documentalista, reveló su peculiar virtuosismo a través de casi cuarenta años de trabajo ininterrumpido, con estrenos tan importantes como Ciclón (1963), Hanoi, martes 13 (1967) y 79 primaveras (1969). En los años setenta se filman La última cena (1976) y Los sobrevivientes (1978), de Tomás Gutiérrez Alea; Ustedes tienen la palabra (1973), de Manuel Octavio Gómez; El hombre de Maisinicú (1973), de Manuel Pérez; De cierta manera (1974), de Sara Gómez; El Brigadista (1976), de Octavio Córtazar; Retrato de Teresa (1979), de Pastor Vega y Un día de noviembre (1972), de Humberto Solás.
Los años ochenta fueron de replanteamiento. La voluntad reflexiva y problematizadora en estrecha articulación con la sociedad, fue un síntoma común a todas las artes. De esta década son grandes películas como Papeles secundarios (1989) y Clandestinos (1987), de Orlando Rojas; La bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet; Cecilia (1981) y Un hombre de éxito (1985), de Humberto Solás; Una novia para David (1987), de Fernando Pérez; y Plaff (1989) de Juan Carlos Tabío. Se estrena también, con sonante éxito, el largometaje de dibujos animados Vampiros en La Habana (1985), dirigido por Frank Padrón. En el panorama de la cinematografía de los noventa, merecen mencionarse películas como Hello, Hemingway (1990), de Fernando Pérez; Alicia en el pueblo de maravillas (1990), de Daniel Díaz Torres; María Antonia (1990), de Sergio Giral; El siglo de las luces (1992), de Humberto Solás; Adorables mentiras (1991), de Gerardo Chijona, Fresa y chocolate (1993), de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío; La ola (1996) de Enrique Alvárez; Pon tu pensamiento en mi (1993) y Amor vertical (1996), de Arturo Soto. Fresa y chocolate es la película que más éxito ha tenido en la historia fílmica cubana. Nominada al premio Oscar como mejor película extranjera, el film logró que Cuba pudiera penetrar al mercado cinematográfico mundial. La película cubana, La vida es silbar, de Fernando Pérez, recibió el Primer Premio del Festival de Cine Latinoamericano de La Habana. Muchas de las películas antes mencionadas obtuvieron, durante las diversas décadas, numerosos premios en festivales nacionales e internacionales, en la actual etapa se destacan en la puesta en escena las películas Barrio Cuba y Viva Cuba esta última del joven director Juan Carlos Cremata con numerosos premios en la arena internacional.
La programación cinematográfica resulta una de las esferas de la cultura que mayor contracción sufrió por el período especial. Aunque ya desde mediados de la década de los 80, y aún antes, se manifiesta una tendencia, que es también de carácter mundial, a la disminución progresiva de la asistencia de espectadores a las salas de cine, esto se agudiza en nuestro país a partir de la entrada del video doméstico y de la presencia que por esa vía logra el cine comercial norteamericano en los principales núcleos urbanos. Luego, en los 90, se da una caída drástica de ese indicador, por las conocidas limitaciones de transporte y fluido eléctrico y a causa de la reducción de títulos y copias en 35 y 16 mm.
La insuficiente disponibilidad de financiamiento, ha limitado el acceso a las películas de los países europeos, asiáticos y latinoamericanos, y la adquisición de la cantidad necesaria de copias, lo que ha tenido repercusión en el balance general de la programación en el cine y la TV. A la escasez de películas, se suma el deterioro de muchas instalaciones y, sobre todo, del estado técnico de los equipos de proyección.
En 1983 se estrenaron 133 filmes en 35 mm con más de 1500 copias. En 1993 se estrenaron 46 películas con aproximadamente 200 copias. En el 2002 se estrenaron 27 títulos con menos de 100 copias. Hasta agosto de 2003 se habían estrenado 16 títulos, con 41 copias. Actualmente, en un número significativo de salas de todo el país, sólo se exhiben filmes antiguos que se repiten en cortos plazos.
A pesar de las graves limitaciones económicas y de los problemas provocados por la obsolescencia tecnológica de la industria, se ha iniciado una tendencia a la recuperación de la producción cinematográfica nacional y ya en 2003 fueron estrenadas 5 películas, y en este momento, otros tres largometrajes están por estrenarse. Además, se terminaron 6 documentales, mientras otros 3 están en proceso de postfilmación, que debe concluir antes de que finalice el presente año. Por supuesto, la reanimación de una industria tan costosa depende de financiamientos con los que en este momento no podemos contar, y aún estamos lejos de los niveles alcanzados en 1983, cuando se produjeron 9 largometrajes, 6 animados, 40 cortometrajes, sin contar la edición semanal del Noticiero ICAIC.
El impulso brindado por la dirección del país al cine de animación ha propiciado un cambio sustancial en su proyección, al dotar a sus Estudios de condiciones excepcionales de espacio e inversiones en medios tecnológicos digitales que permiten desarrollar una nueva y eficiente capacidad industrial en este campo. Este proyecto, en pleno desarrollo y puesta en marcha, que incluye la formación de nuevo personal, y la aparición de una nueva especialidad de cine de animación, en el Instituto Superior de Arte, debe duplicar los niveles de producción actuales en los próximos tres años.
Respecto a la introducción de nuevas tecnologías en la producción cinematográfica, se han dado pasos importantes, con la adquisición y puesta en marcha de un estudio de sonido digital, algunas cámaras y la aplicación de fórmulas de cooperación con entidades de otros países. La realización de películas en este soporte, ha significado la reducción de los costos promedio en más del 50%. Miel para Oshún, Más Vampiros en La Habana y tres cortometrajes de jóvenes realizadores, entre otros, constituyen ejemplos de su eficacia cuando se aplica a proyectos concebidos para esta modalidad tecnológica. En el 2004 y 2005, la totalidad de los filmes de animación y varios documentales y películas de ficción fueron realizados en este soporte.
En este contexto, la exhibición de películas en video se convierte en la mejor alternativa para tratar de mantener los niveles de apreciación cinematográfica alcanzados por el país luego de 1959. La disponibilidad en este soporte es, sobre todo, de cine norteamericano, lo que introduce un problema adicional. El actual sistema de distribución del ICAIC permite, cada semana, el estreno simultáneo de uno o dos filmes en más de 100 salas de todo el país. Los estrenos se exhiben tanto en salas de video, como en los cines con video proyector o con video caseteras y televisores.
La creación de estas videotecas en los municipios, surge como opción cultural ante la proliferación de bancos de video particulares. Hoy operan con un fondo que sobrepasa los 220 títulos, aunque su limitación fundamental es la carencia de casetes suficientes para ampliar la red e incrementar y mantener actualizados sus fondos. En el 2002 contaron con 196 175 usuarios y con 158 286 hasta agosto del 2003.
La programación del circuito público de video (180 salas) adscriptas al sistema institucional del cine, abarca también la cooperación con el programa de salas de televisión para localidades y zonas apartadas, así como más de 30 universidades e instituciones culturales. Los promotores, instructores y aficionados utilizan para desarrollar su función cultural las salas de video y las de televisión.
También en video se recupera la programación de la Cinemateca de Cuba en todas las provincias, y es posible la extensión de eventos, como el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano a la mayor parte de los municipios. El número de espectadores de este último ha rebasado los 500 mil en sus últimas ediciones, con un promedio de 470 títulos exhibidos cada año, la mayoría estrenos.
Además de los estrenos, cada año se exhiben más de 100 nuevos filmes en el contexto de muestras, semanas de cine y festivales, en muchos casos con extensiones a varias provincias.
En los cines también se realiza una importante contribución a la programación cultural de los territorios a través de su uso múltiple. En cerca de 80 salas se presentan agrupaciones de música y artes escénicas, mientras sus vestíbulos se han convertido en galerías para las artes plásticas.
La labor de los centros provinciales de cine, además, ha permitido la multiplicación del impacto cultural de estas instituciones, a través de la promoción, del trabajo de 344 cine clubes y de la extensión de la programación cinematográfica a centros docentes, laborales, unidades militares y prisiones. Aún con sus muy graves limitaciones, subsiste el cine móvil en 16 mm ofreciendo funciones en zonas montañosas y comunidades apartadas.
Una particular repercusión en la vida cultural, se alcanza con los eventos cinematográficos que se realizan en todas las provincias. Entre estos, sobresalen el Taller de la Crítica Cinematográfica (Camagüey), Festival Cinemazul (Las Tunas), Festival de Documentales Santiago Álvarez (Santiago de Cuba), Semana de Cine Iberoamericano (Ciego de Ávila) Cine Plaza (Ciudad de la Habana), y el Festival de Invierno (Villa Clara), entre otros.

Monday, May 29, 2006

2.2 LA CULTURA COMO EXPRESIÓN DE SOBERANÍA.

“La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la republica y el remedio de sus vicios, es sobre todo lo demás, la propagación de la cultura.”
Fidel Castro Ruz

La cultura cubana se refleja en el cubano mismo, en su forma de ser de hacer y de pensar, en su mezcla de razas, que ha ido perfilando su autenticidad, expresada desde siempre en el sentido e independencia y soberanía plenas, de pensamiento propio y libertad en las ideas.

Con la toma del poder revolucionario la cultura entra en una fase superior, marcada desde un inicio con el trascendente hecho de la Campaña de Alfabetización realizada en 1961, lo cual hizo posible que la cultura se convirtiera en un fenómeno e masas al propiciar la igualdad de oportunidades para el desarrollo de las potencialidades del pueblo, más allá de los recursos económicos, que era el elemento determinante con anterioridad a esta etapa.

En el propio año 1961 surge la Escuela de Instructores de Arte y un año después la Escuela Nacional de Arte (ENA). En 1976 se crea el Instituto Superior de Arte (ISA). La creación de un sistema de instituciones culturales diseminadas por todo el país potenció la creación artística y literaria, muy vinculada al quehacer cultural de otras latitudes con lo particular de América Latina y el Caribe.

Eventos de marcado prestigio internacional promovidos desde Cuba, dan prueba fehaciente de lo que ha significado la cultura en estos últimos años, la cual tiene su génesis en las escuelas de arte y en las casa de cultura en las comunidades, ahora con objetivos más abarcadores a partir del crecimiento notable de jóvenes incorporados como instructores de arte:

Festival Internacional de Ballet de la Habana.
Gran Festival “La Huella de España”
Festival Internacional de Teatro de La Habana
Festival Internacional de Narración Oral Escénica
Festival Internacional del Arte Lírico de la Habana
Bienal de Artes Plásticas de La Habana.
Festival y Coloquio Internacional sobre la Artesanía (FIART).
Festival Internacional de Serigrafía
Festival Internacional de Arte Popular.
Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, Televisión y Vídeo
Festival Internacional “Jazz Plaza”
Concurso y Festival Internacional de Guitarra de la Habana.
Festival Internacional de Música Electroacústica “Primavera en Varadero”.
Festival Internacional de Música Popular “Varadero”.
Premio Literario Casa de las Ameritas
Feria Internacional del Libro de La Habana
Conferencia Internacional “José Martí, hombre Universal”.
Simposio de Grafica Editorial Iberoamericana.
Encuentro de Radiodifusores de Música Latinoamericana y Caribeña.
Festival de la Cultura Caribeña.
Conferencia Internacional “Patrimonio Cultural: Contexto y Conservación”.
Festival Internacional del Humor.
Encuentro Latinoamericano y Caribeño sobre la Enseñanza Artística.
Evento Internacional de Traductores.

Hoy como nunca en la historia de la Revolución cubana la cultura se convierte en un fenómeno de masas al propiciarse la igualdad de oportunidades y posibilidades para el desarrollo de las potencialidades del pueblo, más allá de los recursos económicos. Recordemos las palabras de nuestro comandante en Jefe en el documento: “Palabras a los intelectuales”, en 1961, dirigido a los trabajadores de la Cultura, cuando expresó:
“...vamos a crear las condiciones que permitan que todo talento artístico o literario o científico o de cualquier orden, pueda desarrollarse...”



La Batalla de ideas, expresión genuina de nuestras convicciones, va dirigida a enraizar los más elevados ideales patrióticos e internacionalistas de nuestro pueblo y de manera muy particular en niños y jóvenes, los sentimientos patrios, la independencia nacional, el sentido de qué es soberanía e identidad nacional y la defensa de nuestro sistema socialista.
“Son las almas como las rosas, y han menester de sol ardiente, y que caiga en ellas, con cada alba, rocío nuevo". Este nuevo rocío para José Martí son los conocimientos y la preparación científico- técnica y cultural – lo cual constituye hoy el eje central de la Batalla de ideas de nuestro pueblo.

El VI Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en noviembre de 1998, el VII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en marzo de 1999, y la ya mencionada reunión de Directores Municipales de Cultura, en septiembre de 1999, siempre con la presencia de nuestro Comandante en Jefe, marcaron una nueva etapa para la cultura cubana. A las reflexiones de estos eventos se sumaron las realizadas en los Congresos de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura y en los Consejos Nacionales de la UNEAC y la UPEC. Un momento decisivo, que reveló el papel estratégico de la cultura en la resistencia de nuestro pueblo, fue la batalla por el regreso de Elián, a la que tantas contribuciones hicieron nuestros intelectuales y artistas.

Estos son los antecedentes de un conjunto de programas especiales vinculados a distintas esferas de la cultura e impulsados personalmente por el Comandante en Jefe, que han constituido un estímulo de gran significación para el trabajo que han venido desarrollando artistas, escritores, promotores y el sistema de instituciones.
A continuación comentamos algunos de esos programas:

Extensión a todo el país de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Este programa, de extraordinario impacto cultural, social y político, permitió extender la Feria a 19 y 30 ciudades de todo el país en las XI y XII ediciones, respectivamente, ya en esta XV Feria la misma se extendió a 35 ciudades sus participantes ascendieron de 200 mil en el año 2000, a más de 4 millones 500 mil en este año, cuando fueron vendidos más de 3 millones 300 mil ejemplares y al considerar los títulos aportados por Venezuela como país invitado, se superaron los 4 millones en manos de los lectores .

Colección Biblioteca Familiar. Esta colección está prevista para poner en manos de la población una muestra con lo mejor de la literatura cubana y universal en cuento, teatro, poesía, novela, biografía, crónicas, así como en literatura infantil y juvenil; lo que se ha convertido en un nuevo momento para el fomento y la promoción del hábito de lectura. La primera colección contó con 25 títulos de literatura cubana y universal, en 100 mil juegos.
Programa Editorial Libertad. Este programa ha proporcionado a 6789 bibliotecas públicas y escolares una bibliografía de consulta especializada, con la asignación de colecciones de enciclopedias, atlas y diccionario, que han tenido un amplio alcance social.

Escuelas de instructores de arte. La inauguración oficial, el 18 de febrero del año 2000, de las quince escuelas de instructores de arte, una en cada provincia del país y en el Municipio Especial, con un ingreso total de 4 000 estudiantes por año, deben asegurar en un plazo de 10 años la graduación de 30 000 instructores. Al inicio de este año, 15 700 estudiantes forman la matrícula de estas escuelas. La primeras dos graduaciones, en los años 2004 y 2005, dieron una respuesta inicial a las necesidades de esta fuerza técnica en centros educacionales y en el ámbito comunitario, actualmente atienden 700 000 niños y adolescentes durante sus horarios docentes, y a 130 000 en talleres de creación artística..

Escuela Nacional de Ballet. La apertura de la sede de la Escuela Nacional de Ballet, con capacidad para 300 estudiantes y su correspondiente efecto en la ampliación de las matrículas con alumnos de todas las provincias del país y con las condiciones necesarias para su formación especializada, ha sido de relevante importancia. Significativo impacto social en la capital tienen los talleres vocacionales desarrollados por este centro con una matrícula de 4050 niños de todos los municipios capitalinos.

La Escuela de Ballet y Artes Plásticas de Camagüey. Concluyó la reparación de este importante centro docente con la remodelación total del inmueble y la dotación del equipamiento correspondiente que amplía su capacidad.

Nuevas escuelas de artes plásticas de nivel medio profesional. Este programa implicó la creación de nuevas escuelas de nivel medio profesional de Artes Plásticas en Guantánamo, Manzanillo, Bayamo, Ciego, Morón y La Habana, y está por concluir la de Matanzas, lo que unido a las reparaciones efectuadas en las escuelas de Trinidad y San Alejandro, hacen un total de 17 centros de este tipo en el país, que han contado con el apoyo y participación de los creadores de las artes plásticas como parte de sus claustros.

Escuela de Nivel Elemental y Medio de Música, Danza y Artes Escénicas de Bayamo: con 500 capacidades, con lo que la provincia Granma, que presentaba una precaria situación en la enseñanza, puede satisfacer, junto a las ya mencionadas de Artes Plásticas, las necesidades de matrícula en las principales especialidades del arte.

Estudios fílmicos de animación. Con el propósito de desarrollar producciones audiovisuales para niños adolescentes y jóvenes, está en fase de terminación la inversión de las nuevas instalaciones para los Estudios Fílmicos de Animación, dotado con las más modernas tecnologías, que le posibilitará producir más de 500 minutos al año.

Obras del complejo de escuelas de Cubanacán. Con la reconstrucción capital de las escuelas nacionales y del Instituto Superior de Arte, se terminará una obra inconclusa que representa uno de los ejemplos más valiosos y originales de la arquitectura cubana.

Hemos mencionado sólo algunos de los programas de la Batalla de Ideas relacionados directamente con la cultura artística y literaria. Es importante destacar también el vínculo de nuestros artistas y escritores con otros programas encaminados a elevar la cultura general e integral de la población.

El programa Universidad para todos, antecedente del Canal Educativo, que tanta trascendencia ha tenido, se inició con un curso de técnicas narrativas impartido por prestigiosos escritores cubanos. Desde entonces y hasta hoy, muchos son los intelectuales y artistas reconocidos que han colaborado en este programa, concientes de la repercusión cultural y social que tiene este hecho sin precedentes.

La inserción de los artistas de la plástica en otros programas priorizados, ha contribuido a la conformación de ambientes de elevados valores artísticos en escuelas de trabajadores sociales, enfermería, maestros emergentes, así como en la Universidad de Ciencias Informáticas y en escuelas primarias y secundarias del país. Por otra parte, es importante destacar la presencia de estudiantes incorporados a los programas especiales en la vida cultural de las instituciones como contribución a su formación integral.

La unidad de los artistas cubanos en torno a la Revolución y a Fidel alcanzó una expresión superior a partir de la campaña por el regreso de Elián y de la Batalla de Ideas emprendida por nuestro pueblo. El papel de escritores, músicos, bailarines, actores, artistas plásticos y otros creadores, en actos, tribunas abiertas, movilizaciones y programas priorizados por la dirección del país, a lo que se suman estudiantes de escuelas de arte y lo mejor del movimiento de artistas aficionados, ha demostrado esa cohesión y la importancia estratégica de la cultura en la defensa de nuestros principios. Hoy nuestros mejores artistas y escritores están entre los protagonistas de este trascendente momento de la historia de nuestro pueblo.

Un amplio proceso de democratización de la cultura tiene lugar y momentos importantes se ponen de relieve desde 1961 con la exitosa y trascendental Campaña de Alfabetización, que alfabetizó a casi un millón de personas. Y es a partir de este momento que la Revolución se fortalece cada día y no desiste en su afán de cultivar al pueblo, única forma de llevar adelante esta Batalla de Ideas cargada de programas y proyectos en pos de un mundo mejor.

El concepto de cultura ha sido por siglos de muchas maneras interpretado. Desde la aparición del término (45 años ANE), filósofos, eruditos, oradores y otras personalidades a nivel mundial han modelado el concepto desde distintas aristas. Inicialmente, el vocablo significó cultivo, agricultura, instrucción, y sus componentes eran: cultus (cultivado) y ura (resultado de una acción).
A partir del siglo XVIII, con el Romanticismo, se impuso una diferenciación entre los términos civilización y cultura. El primero se utilizó para referirse a los avances económicos y tecnológicos, lo material; y el segundo, para lo espiritual, es decir, el cultivo de las facultades intelectuales, en ello va presente la filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc. Y es por esto que el término de cultura también se utilizó y se utiliza hasta hoy en día para caracterizar a un individuo como culto o inculto en dependencia del nivel intelectual y artístico que posee.

Ahora, las nuevas corrientes teóricas, han redefinido este término, contradiciendo la conceptualización Romántica: se entiende cultura en un sentido social, por ejemplo, cuando decimos Cultura Maya, Cultura China se esta hablado de las diversas peculiaridades de la vida en esas sociedades. En general, se entiende cultura como el conjunto de actividades que realizan los humanos en una comunidad dada, ya sean científicas, económicas, artísticas o de otra índole (Sastre, ¿Qué entendemos por cultura?, 2003).

Este último concepto permite eliminar la discriminación entre" hombres cultos" y "hombres incultos" que se veía en el concepto romanticista; además, se evita la diferenciación entre los pueblos que, como sucedió cuando los nativos europeos fueron encontrados por los europeos, estos los vieron como salvajes solo por tener una cultura distinta.

Creo es válido tener en cuenta el concepto de cultura que da la Real Academia Española, donde se expone: Del latín cultus. Cultivo. Conjunto de conocimientos que le permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo artístico, industrial, en una época, grupo social, etc. Física: Conjunto de conocimientos sobre gimnasia y deportes, y prácticas de ellos, encaminados al pleno desarrollo de las facultades corporales. Popular: Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo.


Según la UNESCO (1994), la cultura es el conjunto de los rasgos definitivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o grupo social. Engloba no solo las artes y las letras, sino también los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.

Del contenido de esta definición, inferimos que la cultura abarca tantos aspectos que no existe ninguna manifestación humana que no esté contemplada en el ámbito cultural. Este orden de ideas, nos induce a pensar que todos los seres humanos somos, en una u otra forma, poseedores de cultura.

Y basándome en estas aseveraciones, que no dejan de ser complicadas si queremos enmarcarnos en algún tema específico de la amplia gama de aspectos de la cultura, voy a dirigir esta investigación hacia el papel que ha jugado la cultura, viéndola desde, las manifestaciones artísticas, las investigaciones científicas, la salud, la batalla de ideas, la educación y con ella todos los programas que han surgido para el desarrollo de la Revolución y para que cada uno de nuestros ciudadanos sea más culto y esté mejor preparado, desde sus inicios a partir del triunfo en el año 1959, hasta hoy en día en que la cultura constituye uno de nuestros mayores logros y a la vez, fue y es base para obtener otros laureles en diversas esferas de nuestra sociedad socialista. Porque como dijo nuestro comandante en el discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1999: "Una Revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas."